Un tesado helicoidal para la escalera de la torre de Jesucristo

Autor: Jaume Serrallonga.

El núcleo de escalera y ascensor que hay en el interior del cimborrio de Jesucristo es un ejemplo del trabajo con piedra tesada que se ha empleado en el templo desde que se ha incorporado esta tecnología al proyecto y a la construcción de los cimborrios centrales.

 

DESCRIPCIÓN GEOMÉTRICA DEL NÚCLEO

Esta torre que hay dentro de la torre de Jesucristo tiene una forma general con apariencia de hiperboloide, pues se afina por la parte central y se ensancha por la superior. Sin embargo, se ha construido con cuatro grandes paraboloides principales que abrazan el conjunto de arriba a abajo y le dan el perfil de una parábola continua. Dos hiperboloides completan las superficies restantes, más cerrados por la base y más abiertos por la parte superior.

Las rectas generatrices de los paraboloides permiten la perforación de la superficie. De esta manera, se generan unas aberturas romboidales que agregan transparencia al núcleo, le quitan pesadez y facilitan la visibilidad, tanto desde dentro hacia el exterior como al revés. Esto permite mostrar la escalera de caracol que hay en el interior, la cual le da su razón de ser.

En la parte superior, el núcleo se ensancha hasta tocar la pared de la torre y se transforma en una especie de corona de doce puntas que lo conecta con la torre exterior. En este punto, se agrandan las aberturas mencionadas, y la pared exterior de la torre, ya más estrecha, queda a poca distancia. Aquí hay una viga circular que sujeta a la vez tanto el núcleo interior como los paneles exteriores.

Como resultado de este ensanchamiento, la escalera de caracol se va separando del ascensor interior, que es totalmente vertical. De este modo, la escalera no toca el ascensor a lo largo del último tercio del recorrido, y los escalones tienen que ser volados, es decir, fijados en el muro del núcleo y suspendidos en la parte interna. Esto hizo posible plantear un ascensor realmente ligero y transparente.

Por su parte, en el tramo inferior del núcleo se forman cuatro grandes pilares que dejan cuatro grandes aberturas en el centro, formalizadas como arcos parabólicos de diferentes alturas. Estas crecen en función del perfil ascendente de la escalera y permiten acceder al interior. Los arcos parabólicos se sitúan enfrente de las puertas de acceso desde las torres de los Evangelistas, que también se formalizan como arcos parabólicos, dando unidad al conjunto.
 

PLANTEANDO LA ESTRUCTURA DE PIEDRA

Al elaborar el proyecto, estaba claro que la escalera de caracol central era una premisa funcional necesaria, pero el hecho de querer construirla con piedra maciza se convirtió en todo un reto. Para soportar un escalón de piedra solo por un lateral, hace falta que esté bien pinzado, es decir, que tenga el peso suficiente en el extremo empotrado para compensar la tendencia a inclinarse. No obstante, esta opción no interesaba si ello significaba que el muro debía ser pesado y grueso, ya que, desde el punto de vista estético, se buscaba la transparencia y la máxima liberación de la planta. Además, se daba el caso de que había escalones volados por ambos laterales; así ocurría con los que se encontraban con una ventana romboidal, es decir, sin muro, en el lateral externo. Por último, en la parte alta del núcleo, donde había muchos orificios y poco muro, y por lo tanto poco peso, es donde se complicaba el tema del pinzado.

Por ello, el recurso de la piedra tesada parecía la única solución posible. Por un lado, compensaba la carencia de peso donde hacía falta y, por otro lado, garantizaba la estabilidad de todos los escalones, tanto si estaban pinzados en el muro del núcleo como si eran totalmente volados y se unían los unos con los otros sucesivamente. De este modo, y tras el éxito conseguido con las pruebas de la piedra tesada de los paneles exteriores de la torre, se decidió aplicar también dicho sistema para solucionar esta singular cuestión estructural del núcleo.

 

TIPOS DE TESADO EN EL NÚCLEO

Hay dos tipos de cabezas de tesado en el conjunto del núcleo. Por un lado, está el tesado del muro del núcleo, situado en la parte alta, entre los 35 y 60 metros, para compensar la falta de peso en esta zona. En los nueve primeros metros, además, el muro del núcleo no tiene ningún tipo de tesado, y después hay un tesado de refuerzo perimetral mínimo de las aberturas romboidales hasta que comienza el tesado, especialmente importante, de la parte alta. Por otro lado, tenemos el tesado de los escalones, que sigue una forma helicoidal y consigue que cada escalón se mantenga fuerte y unido al escalón inmediatamente inferior.

El sistema empleado en el primer caso, a pesar de las diferencias, se parece al que hay en los paneles de las torres centrales, en los que las barras de tesado se inclinan para contornear las aberturas, en este caso romboidales. En el caso del núcleo de la torre de Jesucristo, estas barras no podían ser muy largas y tampoco se podían desviar de la posición central de la piedra en cada sección. Así, de manera similar a los paneles exteriores, las barras simples (centradas) o las parejas de barras se alternan de manera sucesiva y se intercalan unas con otras en los puntos de transición, siguiendo la serie 1-2-1-2-1, etc.

Por otro lado, el sistema empleado en el caso del tesado helicoidal de los peldaños de la escalera resultó más sofisticado de lo que se esperaba, lo que implicó tener que considerar diversas dificultades constructivas.

En este sentido, cabe tener presente en primer lugar que, en una escalera de caracol, los escalones se ensanchan radialmente hacia afuera, de manera que, cuanto más afuera se mida, la anchura (la pisada) aumenta con respecto a la altura (el canto). Esto hace que cada una de las tres barras de tesado tenga una pendiente diferente y que el tesado que sujeta todo el conjunto no quede nunca perpendicular a las tres direcciones a la vez. Así pues, se diseñaron unas tuercas especiales que, por un lateral, tienen la cabeza esférica para poder orientarlas fácilmente según la dirección de cada barra, además de un sistema para inmovilizar su posición, a pesar de permitir este margen de orientación. En este caso, las barras necesarias para unir los escalones sucesivos se desarrollan de acuerdo a la serie 2-3-2-3-2…

En segundo lugar, fue necesario resolver el tema de las juntas de argamasa entre los escalones. Como se planteó tesarlos, la argamasa no era un mero relleno de juntas, sino que se transformaba en argamasa estructural, ya que debía resistir la compresión a la que se sometería el conjunto. Por lo tanto, después de rejuntar los escalones con este material, se debía estimar el tiempo necesario para que se endureciera hasta conseguir la resistencia necesaria antes de poder tesarlos. Se estimaron unas siete horas. Así, al sumarle el tiempo necesario para llevar a cabo el tesado y el replanteo y la colocación del siguiente escalón, se completaba toda una jornada de trabajo. Esta estimación implica que, como máximo, se puede colocar un escalón al día, lo que, al final, ha marcado el ritmo de la obra y, por ende, ha condicionado el de fabricación y el de reserva.

 

LIGERO Y ROBUSTO A LA VEZ

Esta torre interior de 60 metros, a pesar de estar hecha con un muro fino para soportar esta altura, está formada por bloques realmente grandes de piedra maciza que son visibles por el interior y el exterior, otorgándole robustez. Se utilizó el color claro para que pareciera menos pesada. Como debía tener una gran resistencia estructural a la comprensión simple, se empleó el granito Blanco cristal. El despiece se hace en grandes bloques de 81 centímetros de alto, que equivalen a una altura de 5 escalones, y de plantas con dimensiones variables que pueden llegar a ser de 2 x 0,80 metros. Desde el exterior del núcleo, los peldaños de la escalera se perciben en el dibujo de las juntas, ya que se forma una franja de cuadrados encadenados que sigue la hélice de la escalera, cosa que muestra que los escalones atraviesan el grosor del muro y quedan perfectamente pinzados por su peso.

Las barras internas de estos grandes bloques de piedras se deben ensartar en hasta cuatro o cinco bloques de 81 centímetros en algunos casos. Esto implica una precisión insólita en la ejecución de las piezas en el mundo de los talleres de mecanización de la piedra, pues se debe garantizar la perfecta ubicación, inclinación y diámetro de todas y cada una de las perforaciones. De otra forma, existe la posibilidad de toparse con algún agujero mal centrado al pasar una barra de tesado.

Así pues, en vez de construirse con paneles prefabricados de piedra tesada como los de las torres centrales, la escalera del núcleo de la torre de Jesucristo crecerá de escalón en escalón, día tras día, paso a paso, siguiendo este camino hasta el final de la obra.
 

Jaume Serrallonga
Doctor en Arquitectura por la Universidad Politécnica de Cataluña con la tesis doctoral Geometría y mecánica en los modelos de Gaudí. Es miembro del Departamento de Proyecto de la Sagrada Familia y ha sido profesor en diferentes universidades.
En la Basílica, entre otras cosas, ha sido el encargado de los proyectos de las bóvedas del ábside y de la sacristía de Pasión. Después de trabajar en el gran hiperboloide de la torre de la Virgen María y en el núcleo de la torre de Jesucristo, actualmente lo hace en el proyecto de la fachada de la Gloria.
 

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