Los terminales de los Evangelistas: diseño y construcción

La construcción de los terminales de las torres de los Evangelistas se ha concebido siguiendo la misma idea que en el proyecto de las torres centrales, en el que, debido a la falta de espacio en la obra y la dificultad para trabajar a gran altura, se optó por un sistema de prefrabricación y premontaje en un centro de trabajo externo. Esto permite que más adelante, ya en la obra, la construcción sea ágil y rápida. Además, este sistema aumenta la seguridad de los obreros.

De esta manera, también se tomó la decisión de dividirlos en varias piezas y paneles pero, en este caso, sin la estructura de acero y hormigón que tienen los paneles de las torres, de manera que en los 22,5 metros que tiene cada terminal hay cinco tramos, cada uno de los cuales se ha dividido en diversos paneles de piedra tesada. Estos paneles pesarán, como máximo, 14 toneladas, un límite que permitirá que la grúa principal del templo pueda elevarlos enteros sin ningún problema.

Los tres primeros tramos comprenden la zona de los hexágonos, es decir, las alabanzas Aleluya y Amén y la decoración con espigas que quedan en medio de estas. En este caso, los paneles de piedra tesada alternan hileras de piedra de Cantabria, beige inglés y granito tostado, como en las torres centrales, y conforman, al mismo tiempo, la estructura y los acabados interiores y exteriores.

Siguiendo el modelo de los campanarios de la fachada del Nacimiento, las letras de estos hexágonos están hechas con piezas cuadradas de cerámica blanca esmaltada. En los espacios que quedan a su alrededor, y también como en las torres mencionadas, se han colocado las estrellas poligonales hechas con trencadís de vidrio veneciano dorado y plateado. Las espigas que dibujan una especie de palmas entre las alabanzas están hechas con cerámica verde y, en el tercer tramo, justo debajo del poliedro, también incorporan fragmentos de piedra volcánica y trencadís de varias tonalidades, siguiendo el modelo de los terminales que se han tomado como referencia.

Precisamente al poliedro le corresponde el cuarto tramo en el que se ha dividido la construcción de estos terminales. Se trata de un icosaedro de hormigón armado que sirve de transición geométrica entre los tramos superiores e inferiores. Está completamente revestido de trencadís de cerámica y vidrio veneciano en tonos amarillos y dorados.

El último tramo está formado por la parte más escultórica y simbólica: el libro, la escultura y las alas. Estas últimas están hechas con dos piezas prefabricadas de hormigón blanco armado, iguales para los cuatro terminales, mientras que el libro y la escultura son piezas esculpidas en piedra, en concreto, en mármol Thassos.

 

LA GEOMETRÍA BASE DE SU DISEÑO

La forma de los terminales de las torres de los Evangelistas surge de un hiperboloide que da continuidad a los paraboloides de la torre, cuyo cuello se sitúa en el centro del poliedro. La transición se ha conseguido con diversos planos y biseles adornados con cerámica de color, de manera similar a como se puede ver en los campanarios de Nacimiento.

Sobre esta base, es decir sobre el hiperboloide, se encuentran las cuatro líneas de hexágonos que contienen las alabanzas Aleluya y Amén. Sus medidas y disposición permitirán que se puedan leer bien desde la distancia, tal y como Gaudí había previsto.

Por encima del poliedro se encuentran los elementos simbólicos que hemos mencionado anteriormente. Mientras que el tetramorfo es una parte completamente escultórica, realizada por el artista Xavier Medina Campeny, el libro y las alas son elementos arquitectónicos que se han definido con la última geometría reglada que utilizó Gaudí.

 

MÁXIMA LONGEVIDAD, MÍNIMO MANTENIMIENTO

En el diseño de estos terminales, además de seguir con fidelidad la idea del proyecto de Gaudí, y dado el carácter monumental del edificio, se tenía una premisa principal: maximizar la longevidad de los materiales y minimizar el mantenimiento de los elementos arquitectónicos.

En este sentido, puesto que los terminales de los Evangelistas no serán accesibles para el público visitante, los esfuerzos se han centrado en facilitar el acceso esporádico del personal de mantenimiento hasta el interior del poliedro, donde estarán los focos de iluminación de la cruz de la torre de Jesucristo.

Por ello, donde termina la escalera de cada una de las torres de los Evangelistas, a una altura de 85 metros, se ha previsto un amplio rellano para colocar una cesta. En caso de querer llegar más arriba, los operarios de mantenimiento se deberán montar en esta cesta, que les facilitará la subida hasta el inicio del terminal, a una altura de 115 metros. En ese punto, donde se encuentra la parte cupular que cierra el interior de la torre, se podrá acceder a una plataforma elevadora retráctil que, como un ascensor con cremallera, les permitirá acceder hasta el interior del poliedro a 123 metros de altura, donde estarán situados los focos.

 

Comentarios

  1. Estupendo trabajo, grandioso como todo lo concerniente a la Sagrada Familia y a Gaudí. Las explicaciones y detalles de la construcción, así como las fotos e infografías que incluyen en el blog, son de una calidad excepcional. Muchas gracias por acercarnos a las alturas.

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