Tecnología y artesanía conviviendo en la Sagrada Familia: el caso del hierro y la piedra

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En la Sagrada Familia, las habilidades artesanales del hombre que tradicionalmente se han puesto de manifiesto en numerosos ámbitos conviven con una vertiente más tecnológica, representativa de los tiempos actuales. Este contraste, que se ha acentuado en los últimos años, confiere singularidad al proyecto constructivo del templo: aquí encontramos trabajos que hoy en día son casi una excepción en un mercado laboral caracterizado por la fabricación en serie, pero también otros que son producto de la tecnología más avanzada y de las últimas innovaciones. Esta dualidad, necesaria para hacer realidad el proyecto de Gaudí, se puede ver en dos de los elementos base de la construcción del templo: el hierro y la piedra.

En el caso del metal, por ejemplo, en la Sagrada Familia se trabaja con el acero dúplex, que es un tipo de acero inoxidable de altísimas prestaciones, tanto por su resistencia a la corrosión como por su resistencia mecánica. La construcción civil ordinaria, en cambio, utiliza otro acero, el acero al carbono, que es más resistente que el inoxidable habitual, pero más vulnerable a la corrosión. Así pues, el uso del acero dúplex en la Sagrada Familia es una apuesta tecnológica de mejora, un hecho realmente innovador. Sin embargo, este hecho no imposibilita que al mismo tiempo en el templo se lleven a cabo trabajos de forja tradicional que requieren el conocimiento de un oficio y de unas técnicas que han pasado de las manos de unos artesanos a las de otros a lo largo de los siglos.

Este contraste entre innovación y tradición también lo podemos ver en el caso del trabajo de la piedra. Incluso podemos ser testigos de estas dos facetas en una misma pieza de piedra terminada. Un caso muy evidente es el del proyecto de las grandes torres centrales que se están construyendo: en ellas utilizamos bloques de piedra cuyo corte requiere una precisión extraordinaria para situar los cables y las cabezas de tesado en el interior. Para llevarlo a cabo, se recurre a máquinas de control numérico que nos aseguran que el corte no presentará ninguna desviación. Al mismo tiempo, sin embargo, la cara exterior de estas piezas muestra una textura inigualable realizada manualmente por el artesano cantero a golpes de maceta.

Os animamos a ver el siguiente vídeo, en el cual se explica esta combinación de métodos y se puede comprobar cómo la tecnología y la artesanía (la primera como producto de los tiempos actuales y la segunda como resultado del poso del saber hacer acumulado durante siglos) nos están ayudando a hacer realidad el proyecto de Gaudí.

Comentarios

    1. Hola Javi,
      gracias por tu interés. La próxima semana en nuestro blog publicaremos un artículo sobre el acero en la Sagrada Familia. Explicaremos el tipo de acero utilizado y sus prestaciones entre otros aspectos.
      Un saludo!

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