Pero, ¿estamos siguiendo a Gaudí?

En la Sagrada Familia, las dudas sobre la fidelidad al proyecto original de Gaudí son recurrentes y, cada vez que pasa algo así, explicamos que hay material diverso y suficiente para poder seguir el proyecto del templo y finalizarlo tal y como él quería. Además, su idea sobre la continuación de las obras está muy clara: tal y como recoge Isidre Puig Boada en El pensamiento de Gaudí, Gaudí era consciente de que no acabaría el templo, pero no lo consideraba algo de lo que lamentarse; de hecho, creía que eso lo haría «más grandioso», y que beneficiaría la obra porque le aportaría variedad: «los nuevos artistas que intervendrán con el tiempo e incluso los nuevos estilos arquitectónicos darán más expresión y riqueza monumental al conjunto. Los grandes templos nunca han sido obra de un solo arquitecto», aseguraba.

Pero, ¿cómo han hecho y harán los sucesores de Gaudí para continuar su proyecto? Básicamente existen cinco fuentes que han permitido conseguirlo con la máxima fidelidad hasta el día de hoy. De todos modos, la combinación de las cinco es la que lo hace realmente posible.

 

1.- LOS DIBUJOS Y LOS PLANOS

El reconocimiento a la figura de Gaudí en el ámbito local queda patente cuando se echa un vistazo a las fotografías de su funeral, que tuvo lugar en 1926 y fue absolutamente multitudinario. Contrariamente a lo que diversas revistas satíricas se habían esforzado en hacer creer, Gaudí no era un hombre solitario, incomprendido o rechazado, sino que la crónica del evento afirma que mientras había gente que todavía hacía cola para entrar a ver la habitación del difunto en el viejo hospital de la Santa Creu, en la calle del Hospital del casco antiguo de Barcelona, la comitiva fúnebre ya llegaba a la Sagrada Familia tras recorrer los cinco kilómetros que hay entre un punto y el otro. Todo el pueblo estaba en la calle para darle el último adiós.

Sin embargo, este reconocimiento fue mucho más allá. En vida, Gaudí ya había recibido visitas de arquitectos reconocidos de todo el mundo, como Le Corbusier. Y es que, desde que en 1910 se dio a conocer la maqueta de la fachada del Nacimiento en una exposición en París, la nueva arquitectura que proponía el templo impactó de manera más que notoria y extendió su fama y la divulgación de sus características a nivel internacional.

Así, a pesar de que los dibujos y los planos de Gaudí se quemaron en el incendio de su taller, en la década de los treinta, los diez años que habían transcurrido entre su muerte y este suceso habían sido suficientes para que admiradores de todo el mundo se acercasen a conocer el proyecto. Sacaron fotografías y llenaron libros de imágenes y explicaciones de estos dibujos y planos, perdidos después con el incendio.

Por esta razón, hoy se dispone de fotografías y de duplicados, así como de dibujos y planos muy diversos del proyecto original de Gaudí, desde perfiles generales con poco detalle y esbozos de cálculos vectoriales hasta planos en planta, secciones y algún alzado con todo detalle.

 

2.- LAS MAQUETAS Y LOS MODELOS DE YESO

Gaudí trabajaba en las tres dimensiones, modelando con yeso, más que dibujando planos de dos dimensiones. El incendio del taller consumió los planos de papel, pero el yeso, inerte, no se quemó. De esta manera, a pesar de la intención destructora de aquella acción, los pedazos a los que se habían visto reducidas las maquetas se recogieron y se conservaron entre dos paredes hasta finales de los años treinta.  Después, con una paciencia infinita, se inició una labor de identificación y clasificación de cada pedazo hasta recuperar el proyecto por completo. Los que comenzaron este trabajo eran los mismos trabajadores que antes habían creado las maquetas bajo la dirección del maestro. Después, fueron trabajando los descendientes de dos generaciones. El vínculo de las personas que han trabajado en la reconstrucción con el proyecto original ha sido siempre muy estrecho.

 

 

3.- LOS TEXTOS DESCRIPTIVOS DEL PROYECTO

La Asociación de Devotos de San José, promotora de la obra, publicaba periódicamente una revista en la que, de tanto en tanto, aparecían noticias del proyecto, descripciones formales y simbólicas, fotografías de maquetas, planos o, incluso, estudios de la mecánica estructural del templo o de otras catedrales ejemplares. Cuando se acumulaba suficiente información del proyecto se publicaban, a modo de resumen, los conocidos como Àlbums del temple. Estos álbumes, publicados la mayoría en vida de Gaudí, son una de las fuentes descriptivas del proyecto más fiables. El último de estos álbumes se publicó tan solo tres años después de la muerte de Gaudí, en 1929, aunque en 1936 también se publicó otro en homenaje por los diez años de la muerte del maestro. Eso sí, de cariz más conmemorativo. El mismo año 1929, Isidre Puig Boada, entonces admirador del arquitecto, también publicaba su primer libro descriptivo del proyecto, completando todo lo que pudo con lo que él conocía por el trato directo con Gaudí. Otras personas muy próximas a Gaudí, como César Martinell, Josep F. Ràfols y Joan Bergós, también publicaron libros que nos ayudan a completar detalles a tener en cuenta.

 

 

4.- LA OBRA CONSTRUIDA

El orden lógico constructivo de una gran obra como la nuestra hubiese sido el de ir haciendo crecer el templo por niveles horizontales, pero no es lo que hizo Gaudí. De hecho, si hubiese seguido este orden, no hubiese podido pasar de unos pocos metros de altura y no se hubiese visto nada extraordinario que llamase la atención. Gaudí, sin embargo, siguió la estrategia «comercial» de construir una fachada completa, la del Nacimiento: tenía claro que esta fachada, alegre y florida, agradaría y conseguiría que la gente se involucrase en el proyecto. De esta manera aseguraba la necesaria captación de fondos.

Con este sistema, además de llegar a dejarnos el detalle de los terminales que culminan el edificio, con los mosaicos de vidrio veneciano, nos deja una muestra de cómo resuelve cada elemento en todos los niveles; desde las bóvedas hasta las buhardillas, las cubiertas o las gárgolas. Por lo tanto, la fachada del Nacimiento se convierte en un gran catálogo de soluciones constructivas que sirven de ejemplo para el resto de la obra.

De todos modos, a parte de esta fachada, Gaudí nos deja otra obra construida que a menudo sirve de ejemplo, de guía o de fuente de inspiración. La más destacada, sin duda, es la iglesia inacabada de la Colonia Güell, de la cual decía el propio Gaudí que era el banco de pruebas del proyecto del templo. Otras obras ejemplares son la catedral de Mallorca, la obra del Park Güell o las casas Milà, Batlló y Calvet.

 

Autor: Co i de Triola, Josep Maria, 1884-1965. Arxiu Fotogràfic Centre Excursionista de Catalunya

 

5.-EL USO DE LA GEOMETRÍA EN EL PROYECTO

Gaudí pronto se da cuenta de que estaba realizando una gran obra y de que él no la acabaría. El salto hacia la geometría le permite seguir haciendo unas formas nuevas que aparentemente se incluyen dentro de la expresividad orgánica propia de las líneas curvas y las formas torcidas, aunque ahora ya no surgían de un modelado libre del fango o del yeso, sino de uno basado en la generación geométrica de las formas y de las superficies. Gaudí se da cuenta de que el uso de los paraboloides y de los hiperboloides es la mejor manera de conseguir la arquitectura que formalmente le caracteriza, pero que, a la vez, tiene una ley que puede explicar a sus colaboradores y continuadores para que la pongan en práctica. De la misma manera, el uso de proporciones matemáticas básicas, basadas en los tercios y en los cuartos, o de series de figuras simples (triángulo, cuadrado, pentágono), completan un manual de herramientas disponibles que facilitan que el proyectista con plena voluntad de fidelidad a la obra original pueda afrontar con éxito el reto que se le plantea.

 

 

Además, hoy en día, gracias a la evolución de la tecnología, tenemos unas herramientas tecnológicas que permiten escanear los modelos originales, convertir las fotografías en 3D o escanear con precisión milimétrica la fachada completa del Nacimiento. Con estas herramientas no es complicado, por ejemplo, obtener un hiperboloide completo a partir de un simple pequeño fragmento.

 

 

En resumen, podemos concluir que cada parte del edificio que se ha construido desde la muerte de Gaudí es fruto de un profundo estudio de todo el material disponible para asegurar la continuidad y coherencia con el conjunto general del proyecto del templo, una labor realizada con la única finalidad de realzar el templo y a su auténtico arquitecto: Antoni Gaudí.

 

Comentarios

  1. Mi anhelo es que algun dia se pueda continuar y concluir la iglesia gaudiana de Colonia Guell, es de reducidas dimensiones y se conserva el material necesario para realizarla. Seria bueno que, despues de la terminacion de la Basilica de la Sagrada Familia, la experiencia y medios de que se disponen actualmente sean empleados en esta obra, menor pero no menos importante, donandonos otra maravilla salida del genio de Antoni Gaudi.

  2. Pero los modelos de la Fachada de Nacimiento creados por el equipo de Gaudi para la Exposicion en Paris en 1910 la muestran policromado y en colores. En la obra real, acabado despues de la muerte de Gaudi no es asi….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *