Los puentes entre las torres centrales: el camino hacia la torre de Jesús

Durante los próximos días tenemos previsto colocar el primero de los cuatro puentes que conectarán las torres de los evangelistas con la de Jesús: el de la torre de Lucas. El resto se irán colocando hasta mediados de mayo. Todos ellos estarán colocados en la cota de 85 metros con respecto al plano del templo, una altura que queda por encima de la planta técnica de la torre de Jesús, destinada a dar servicio a toda la torre. No son los únicos puentes que conectan torres en la Sagrada Familia —las torres de la fachada también tienen—, pero presentan sus particularidades. En este artículo os queremos avanzar cómo serán, en qué materiales están construidos y qué uso tendrán.

Los dos puentes del lado de montaña, los de las torres de Lucas y Marcos, los primeros en colocarse, formarán parte del itinerario que previsiblemente seguirá el visitante para acceder al cimborrio central: desde el ábside, cogerá los ascensores hasta una altura de unos 45 metros, donde encontrará un puente en pendiente y con escalones que le permitirá acceder al interior de las torres de los evangelistas. Una vez que se encuentre en la base de estas torres, podrá utilizar un segundo ascensor hasta la cota de 85 metros, donde cada uno de estos puentes enlazará con la torre de Jesús.

Los puentes del lado de montaña serán los únicos que comunicarán el plano del templo con la torre de Jesús mediante ascensor. A pesar de ello, las torres de los evangelistas del lado de mar, las de Mateo y Juan, aun sin disponer de ascensor en su interior, tendrán una escalera de caracol que, en caso de necesidad, se podrá utilizar como recorrido alternativo para evacuar a los visitantes en situaciones de emergencia. De cualquier modo, el camino hacia la torre de Jesús debe pasar necesariamente por las torres de los evangelistas; de alguna manera, las torres de los cuatro evangelistas se convierten así en una especie de nudo de comunicaciones que da servicio a la torre o cimborrio central.


UN DISEÑO SINGULAR

El diseño de estos puentes no ha sido una cuestión sencilla, ya que los que diseñó el propio Gaudí, los de la fachada del Nacimiento, son una expresión temprana de su trabajo. Gaudí evolucionó en sus diseños hacia una nueva geometría que practicaba un uso extensivo de las superficies regladas, cosa evidente en el diseño de la fachada de la Pasión, de la cúpula de la sacristía o de los terminales. Este hecho no pasó desapercibido a los arquitectos continuadores, que diseñaron los puentes entre las torres de la fachada de la Pasión con un lenguaje que seguía esta nueva línea. De esta manera, la nueva estética se puede comenzar a ver en los pequeños puentes que enlazan los campanarios de Pasión en la cota más alta de la fachada, así como en los puentes que conectan en la cota de 45 metros las escaleras del ábside con las torres de los evangelistas del lado de montaña, las de Lucas y Marcos. Se podría decir que, desde el punto de vista del diseño, los puentes entre las torres de los evangelistas y la torre de Jesús de los cuales hablamos ahora completan esta serie.

Como elemento más característico, destaca el hecho de que todos estos puentes presentan unos paramentos laterales con paraboloides trenzados hacia fuera, lo que les dota de una gran ligereza y dinamismo. Aun así, a pesar de encajar en la serie de puentes diseñados con la geometría reglada, los de los evangelistas son inéditos al conformarse sobre la base de un hiperboloide elíptico ligeramente inclinado. Esto se podrá observar tanto desde el exterior como desde dentro, en el momento en que se transite por ellos. La planta del puente en la cota de pavimento que dibuja las dos ramas de la hipérbole, las entradas hacia las torres en forma de arcos elípticos y la ligera pendiente correspondiente a los 18 centímetros de desnivel entre las torres de los evangelistas y la de Jesús suponen los detalles que caracterizarán esta singular base geométrica.

CONSTRUIDOS CON TRES TIPOS DIFERENTES DE PIEDRA

Los cuatro puentes de los evangelistas son exteriores y tienen un recorrido de 3,50 metros, desde la puerta de una torre hasta la puerta de la otra. Al tratarse de una planta hiperbólica, la anchura es variable, pero, medida a nivel de suelo, es de entre 1,30 y 1,70 metros.

La mitad inferior del hiperboloide es de piedra y hormigón, y conforma la pasarela propiamente dicha, así como las barandillas. En cambio, la mitad superior es solo un cableado que sigue las rectas generatrices de la superficie del hiperboloide madre, y que hace la función de reja de protección.

La piedra es el material principal de estos puentes, y eso aporta a la pasarela una forma panzuda, como de barca, que permite el paso por su interior tanto de los elementos estructurales (una losa de hormigón armado) como de conductos de instalaciones de todo tipo (eléctricas, de abastecimiento de agua, de saneamiento, de pararrayos, de señales de datos y de seguridad, etc.) para que la torre principal quede bien conectada con el resto del edificio.

Como en el caso de las torres, se ha buscado un conjunto de piedras diferentes, de tal manera que, combinadas, den como resultado la misma riqueza cromática que tenía la piedra de Montjuïc, esa piedra tan especial, original y genuina de Barcelona utilizada por Gaudí para levantar el templo. De este modo, para estos puentes se ha recurrido a la piedra arenisca de Cantabria, al beige inglés y al granito tostado de grano fino de Lugo (Galicia). En total, cada puente estará conformado por dieciséis piezas, la más grande de las cuales pesará unos 1.200 kilogramos.


LA COLOCACIÓN EN OBRA

Como hemos dicho antes, durante los próximos días se colocará el primero de los cuatro puentes de los evangelistas y, a mediados de mayo, está previsto que los cuatro se encuentren ya en su ubicación. Los del lado de la fachada del Nacimiento, que unirán las torres de Lucas y Juan con la de Jesús, se colocarán de manera provisional sin sus paramentos laterales, es decir, sin las barandillas, ya que servirán como plataforma de descarga de materiales durante la construcción de las torres. Después, ya con las barandillas en su sitio, si en un futuro hiciese falta introducir algún elemento de gran volumen (máquinas de clima, recambios de vidrios del núcleo, piezas del ascensor, etc.) se podrían utilizar estos mismos puentes como punto de entrada de los materiales.

Por último, cabría decir que, desde el punto de vista de la construcción, los puentes generan una importante influencia en su entorno inmediato. Estructuralmente, están empotrados en la torre de Jesús y tienen una junta sísmica en el contacto con la torre del evangelista correspondiente, lo que de por sí ya supone un reto. De todos modos, presentarán unas puertas automáticas que permitirán regular mejor el control de los flujos térmicos y las corrientes de aire en el espacio interior de la torre de Jesús, lo cual hace que los paneles que reciben los puentes sean realmente «paneles especiales», entre otros motivos porque no se pueden premontar en Galera, como el resto de paneles, sino que será necesario ejecutarlos in situ para garantizar la superación de su complejidad técnica, arquitectónica, estructural y de paso de instalaciones.

Comentarios

  1. Es una información que agradecemos mucho las personas que somos seguidores de La Sagrada Familia; creo que la forma de explicarlo es muy clara por lo que estamos muy agradecidos y animamos para que se siga haciendo igual, GRACIAS.

  2. Totalmente, muchas gracias por este trabajo tan magnífico. Cro que deberíais proponer guardar todo este archivo digital en una pantalla que se pudiese consultar una vez esté acabado y que nunca quede en el olvido, de manera que quede constancia de todo el trabajo que hicisteis, desde los ingenieros hasta los de comunicación, un saludo y enhorabuena!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *