La fachada del Nacimiento: los trabajos previos a la restauración

La fachada del Nacimiento pronto cumplirá cien años, y el paso del tiempo, que se nota sobre las personas y todas las cosas, también provoca el deterioro de los edificios. Por este motivo se plantea desde hace un tiempo la necesidad de su restauración, una actuación que se prevé para el futuro porque, en realidad, presenta un buen estado de conservación. De todos modos, de momento ya se ha llevado a cabo un trabajo de reconocimiento exhaustivo para detectar patologías constructivas, ya sean estructurales, como fisuras o grietas, o de adherencia de materiales, como el trencadís de los terminales. Estas inspecciones de la fachada se están realizando con una periodicidad semestral.

Para abordar la restauración de una obra como esta, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, es necesario un proceso previo de estudio importante, un trabajo colaborativo entre los mejores especialistas. En este sentido, se puede considerar que el estudio de esta fachada ya lo iniciaron los arquitectos discípulos y continuadores de Gaudí (anteriores al equipo técnico actual) mediante un levantamiento bastante completo de planos de toda la fachada en plantas, alzados y secciones después de que los originales se quemasen en 1936. Estos planos en tinta sobre papel vegetal, como se delineaban por entonces, resultan hoy en día del todo insuficientes para una obra de esta envergadura, a pesar de estar muy bien hechos. De este modo, en esta línea de obtención de datos, los trabajos actuales han aprovechado herramientas modernas mucho más precisas y ya se ha avanzado en el levantamiento topográfico, en la fotogrametría y en el escaneado de toda la fachada; las tres técnicas que nos ayudarán a la hora de definir la intervención para restaurarla.

El levantamiento topográfico es una técnica bastante conocida que consigue extraer del monumento todos los puntos y líneas clave de la geometría de la superficie. De esta manera, con la topografía se consigue conocer con precisión la situación de las aristas y los vértices singulares de toda la fachada y, además, en formato digital, lo que nos facilita la incorporación en modelos tridimensionales. Aunque se trata de una técnica muy antigua, actualmente se han modernizado mucho las herramientas para llevarla a cabo, ya que incorporan, por ejemplo, tecnologías láser, autonivelados, introducción de datos en formato digital y extracción también digital de los resultados. Con este trabajo conseguimos tener el esqueleto básico para trabajos posteriores que nos aportarán más detalles, como la fotogrametría y el escaneado.

La fotogrametría es una técnica de extracción de fotografías de toda la fachada mediante el desplazamiento por delante de su superficie, a una velocidad constante y controlada y con la ayuda de una grúa, de una cámara que capta imágenes cada dos milímetros. Aunque, en principio, la fotografía ofrece un resultado plano, no tridimensional, su importancia radica en el hecho de obtener datos como el color y la textura de la piedra, así como la presencia de humedades, eflorescencias o manchas provocadas por las palomas.

En cambio, el escaneado de la fachada se realiza desde diferentes estaciones topográficas situadas en tejados de edificios vecinos que incorporan unos sistemas de emisión y recepción omnidireccional. Gracias a ellas obtenemos un cúmulo de puntos de la superficie de la fachada con un detalle que, en el caso de las zonas escultóricas, puede llegar a ser de un punto cada 2 mm2.

Con la combinación de todas estas técnicas podemos obtener un resultado final tridimensional y global de toda la fachada que realmente es de un realismo y de una precisión fenomenales.

LAS PRUEBAS DE LABORATORIO…

Otra línea de trabajo actual, dentro de lo que se puede clasificar como trabajos previos a la restauración de la fachada, la conforman las pruebas de laboratorio. En este sentido, conviene disponer de resultados fiables de ensayos muy diversos. Por eso es necesario analizar desde el método de extracción de muestras hasta la adherencia de materiales o su resistencia mecánica, física y química, además de obtener resultados de ciclos acelerados de calor y frío, heladas, viento, atmósfera agresiva y contaminada, etc.

Y EL CASO DE LA PIEDRA

Cuando Gaudí seleccionó los materiales para el proyecto de la Sagrada Familia escogió la piedra de Montjuïc para toda la cara exterior de la fachada, una piedra arenosa que nos permite tener diferentes coloraciones por su extensa gama cromática y que, además, tiene una capacidad de resistencia considerable, superior a muchas otras piedras sedimentarias. Por lo tanto, supone una buena piedra para resistir el desgaste que provoca la exposición a la intemperie. En cambio, para la cara interior, la cara que estaría protegida de las inclemencias del tiempo, Gaudí seleccionó una piedra clara, mucho más blanda. Sin embargo, esta cara «interior» quedó expuesta al exterior demasiados años, y no fue debidamente protegida hasta que en el año 2010, con la ceremonia de la dedicación, se consiguió cerrar el templo, que se convirtió en Basílica. La futura intervención sobre ella dictaminará el proyecto de restauración.

Todo este trabajo previo y exhaustivo de la parte más emblemática de nuestro monumento lo estamos desarrollando, como recalcamos al principio, porque se comienza a plantear la necesidad de una futura actuación de restauración integral de la fachada del Nacimiento desde un punto de vista global que incluya las caras exterior e interior, espacios o pisos interiores incluidos. De este modo, con la unificación del objetivo y los puntos de vista con este trabajo previo, nos encaminamos hacia un proyecto de restauración futuro por parte de personal experto en monumentos que no escatimará en recursos tecnológicos ni humanos.

Comentarios

  1. Pienso que es una tarea urgente, porqué la fachada del Nacimiento se nota muy sucia, a causa de la contaminación y de la suciedad acumulada a lo largo de los años. Además, se ven algunas grietas entre las piedras. Comparado con la parte nueva, da bastante lástima.
    Por ejemplo, el Ábside, después de los trabajos de limpieza, da alegría verlo. Aparece como nuevo, es como el día después de la noche.

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